Confíe solo en profesionales
No se arriesgue

1.    La comunicación lo es todo. Si un mensaje se transmite de manera incorrecta (debido, por ejemplo, a una mala traducción), las consecuencias pueden llegar a ser muy graves. ¿Y si a un paciente se le recetase un tratamiento inadecuado a causa de un error de traducción en un texto médico? ¿O el resultado de un juicio estuviese condicionado por un error en un texto jurídico? Estos son casos extremos, pero un texto mal traducido siempre compromete su imagen personal o la de su marca (¡como mínimo!).

2.    El proceso de traducción es más complejo de lo que habitualmente se piensa. Para traducir a nivel profesional se requiere una alta cualificación que va mucho más allá del mero conocimiento de dos lenguas; se necesitan nociones avanzadas de terminología, documentación, gramática, sintaxis, redacción, traductología e informática; una amplia cultura general y, en función de la temática del texto y el grado de especialización, una sólida base de cualquier disciplina imaginable.

3.    A menudo, la traducción ayuda a las empresas a ampliar sus mercados y, a los particulares, a alcanzar objetivos de muy diversa índole. Un texto traducido, al igual que un original, es mucho más que papel y tinta (o un puñado de megabytes en el disco duro del ordenador). Una traducción profesional siempre cumple su cometido; es una inversión rentable. Sin embargo, una traducción amateur suele ser un gasto inútil, y a veces incluso pasa factura por partida doble. Este artículo sobre el coste millonario de las faltas de ortografía le puede dar una idea. ¡Y eso que es el más simple de los mil tipos de errores que puede contener un texto!

4.  Un traductor profesional le garantiza satisfacción total, no solo por la calidad del producto resultante, sino también por su seriedad en todo lo relacionado con la provisión del servicio: siempre cumple con los plazos acordados con el cliente y está a su disposición para cualquier duda o consulta.

¿Se pone usted en manos de un curandero cuando necesita atención médica? ¡No se arriesgue! Cuando contrate servicios de traducción, busque precios competitivos, pero no obvie la importancia de la calidad.